Alfas, amigos y familiares
Alex
Los autos artísticos de Alex Harrah lo ayudan a lidiar con su Alfa-1
Alex Harrah es un amante del arte y de los autos. En especial, adora arreglar autos viejos y darles un 'toque' para convertirlos en objetos de arte.
Lo puedes escuchar en su voz cuando habla sobre la construcción de su más reciente "Art Car" (auto artístico), una pieza muy minuciosa que le llevó siete años de trabajo. Utilizando la carrocería de un Nash Statesman 1951 y el chasis de un Lincoln Mark V 1978, Harrah creó un vehículo que ejemplifica la pasión creativa y el fervor de un tipo que pelea contra algo más: el Alfa-1.
Harrah había sido un gran fumador, pero dejó de serlo en 1987 cuando su madre murió de enfisema. También solía enfermarse con graves bronquitis. Luego de que su último ataque lo dejó luchando por respirar, Harrah decidió consultar a un especialista en pulmones. Ahí empezaron a acomodarse las piezas. En 1991, a Harrah le diagnosticaron Alfa-1. Su médico dijo a Harrah que solo tenía tres años de vida. Harrah cambió de médico.
Fue por la época de este diagnóstico que Harrah se involucró en el movimiento de autos artísticos. Si bien su salud complicó su trabajo físico de construir los autos artísticos (tuvo que usar oxígeno para finalizar la mitad de su auto) le daba mucha alegría y una gran satisfacción. También era un modo útil de lidiar con su Alfa-1. "Era un gran trabajo, jadeando mientras trabajaba en el auto", dice Harrah, "pero me dio un objetivo y alejó mi mente del Alfa-1. Además, me gusta hacer cosas y ser creativo".
Harrah también se puso en contacto con su grupo local de apoyo en Houston, Texas, e incluso se encontró con Mary Pierce, Coordinadora de AlphaNet. Harrah fue a las conferencias de Alpha-1 e incluso se involucró en un estudio de terapia de aumento en Texas, en el que aprendió mucho sobre su enfermedad. También participó en un paseo en bicicleta desde Houston a San Antonio con John W. Walsh, Presidente y CEO de Fundación Alpha-1.
Su respiración se había empeorado gradualmente en los 16 años desde su diagnóstico (olvidemos su predicción de tres años de supervivencia, doctor). No puede montar en bicicleta como lo hacía cuando recibió el primer diagnóstico. Se moviliza en una silla de ruedas eléctrica -a la que también convirtió en una obra de arte- y trata de ser cuidadoso para evitar los gérmenes. Se ha unido a la campaña contra el cigarrillo. En realidad, creó una escultura que llama "Home Grown Terror", (Terror Hogareño) sobre la "War on Tobacco" (Guerra contra el Tabaco) en Estados Unidos.
Harrah siente que está listo para un transplante de pulmón. Sus médicos dicen que es un gran candidato, pero que debe perder algo de peso. Tiene planeado comenzar con levantamiento de pesas, pero según dice, incluso pasar la aspiradora le resulta difícil estos días, por lo que tendrá que ir lentamente.
También tiene planeado hacer otro auto artístico. No será tan elaborado como el primero, pero acaba de comprar un coche fúnebre Cadillac 1968 al que podrían venir bien algunos "toques". "Una vez que tienes uno (un auto artístico), no te puedes conformar con ese uno", dice Harrah.
